alert("Mail: fmradionoticias@gmail.com | Whatsapp y SMS al 3878506500"); Historia de Orán: El último manicero de antaño | Radio Noticias

Inicio , � Historia de Orán: El último manicero de antaño

Historia de Orán: El último manicero de antaño


   La red social es una fuente infinita de contenidos, producciones de grandes medios de comunicaciones y otras que generosamente comparten algunos vecinos de la ciudad, como es el caso del perfil llamado Historia de Orán, cuyo titular nos cedió la autorización para publicar la siguiente publicación sobre un vecino de nuestra comunidad.
    
EL ULTIMO MANICERO DE ANTAÑO... 
   Don Ramón Rosa Camacho, de 85 años, nació el 31 de Agosto de 1933 en los Blancos, chaco salteño. Recuerda que era un niño cuando su padre venia a Yuto (Jujuy) a llevar mercaderías. Eran colinas aquel entonces, había muchos "matacos wichis "" echaba como 3 días para venir y y volver a mi casa, en total una semana, eran caminos muy fieros, y monte, apenas estaban marcadas la huellas de las carretas. Mi padre tenia su carreta tirada por 6 (seis ) mulas y la carreta tenia 4 ruedas grandes, "mi padre se llamaba Sinforoso Camacho, tenia mucha hacienda, mierda que era malo el viejo, eramos cinco hermanos y a la hora de comer nos ponía una fuente tipo lavador esos de antes "enlozados" y nos reunía a los hermanos a la vuelta de la fuente y servia la comida, nos daba "una sola cuchara" y con esa sola cuchara comíamos todos, de rato en rato se la pasábamos al otro, y cuchareaba ese y se lo daba al otro hermano y así. Ya joven 14 años mi padre me traía con hacienda a vender a Pichanal, el traía unas 200 cabezas o más. Echábamos como 20 días arriando vacas..yo era el"cornetero" tenia una corneta de aluminio y tocaba con fuerza que suene fuerte para que las vacas se unan y no se desparramen (me daba bronca ese oficio de cornetero porque se mataban de risa los ayudantes de mi papa que yo soplaba como infeliz esa corneta todo el camino), el pago que me daba mi viejo era una sándwich y una Chinchivila (Coca Cola chica) y nada más, él se quedaba con toda la plata de la venta de las cabezas de ganado y me rajaba al chaco mientras él se quedaba chupando con sus amigos yo me volvía solo.
   Ya mozo me vine a Orán y entre a trabajar al ingenio de chofer. Salíamos de viajes al Pilcomayo a traer indios aborígenes. Eran cinco camiones en total,  y yo manejaba uno. De allí veníamos cargados de indios, la orden era que no se suban al buche del camión ya que era peligroso el camino de tierra y monte porque apenas se veían las picadas, pero (los aborígenes) no hacían caso, eran malos, se trepaban lo mismo y uuhh se enganchaban en las ramas y se mataban, y yo tenia que parar el camión, sacar una bolsa y cavar un pozo y enterrarlo al lado del camino, eran tiempos feos, hasta que llegábamos al ingenio El Tabacal, por los menos pasábamos el listado de 10 a 15 indios muertos en el camino. Antes no había ruta apenas una picada mal hecha de Embarcación al chaco. Y así, me acuerdo que había una toldería de indios "guetes" en la loma, arriba, entre el ingenio e Hipólito Yrigoyen, había mas de 200 indios que vivían allí, había una iglesia creo, algo recuerdo, eran de los originarios, después el ingenio los saco de allí, yo me acuerdo de aquella toldería porque yo tiraba melaza allí cerca, después me vine a Orán en 1958 y algo, ya ni me acuerdo.
 Y empece a trabajar de manicero, en esa época empezó la familia Carabajal. Yo aparte de ellos me armé dos máquinas maniceras y empece a vender en las calles, me iba al Cine Orán o al Cine Avenida y vendía, llegue a vender tres bolsas de maní en una sola noche frente al cine, hicimos un basural que nos sacaron al vuelo de allí. Después me arme otras máquinas y llegue a tener cinco (5) maquinas de maní y cinco bicicletas para llevar carne a los lotes del ingenio, eran tiempos lindos, nadie te asaltaba ni te robaba nada.
   Vendía junto a mi esposa Leonides Ramona Tejerina y junto a mis hijos, eramos una familia de maniceros. Yo tengo 85 años y quiero seguir vendiendo maní pero mis hijos no me dejan porque ya mis fuerzas no me dan, yo no dejo que mis hijos me tiren a la basura mis máquinas, aun las conservo porque son mías!! Que no las toquen!!!.

   Y así yo HISTORIA DE ORAN cerré mi dialogo con empanadas de por medio y una rica gaseosa fresca que él me invito. Me quede pensando de su lucidez al hablar con sus 85 años recuerda lugare, fechas, nombres, eventos, no le gusta que le corrijan, se enoja,  le reprocha a su hijo cuando le corrige algo diciéndole "vos no estabas, no habías nacido, así era como yo digo". Quizás hay y habrán muchos maniceros más que surgieron y seguirán surgiendo en Orán, en estos años, pero yo HISTORIA DE ORAN me quedo con la imagen de aquel manicero de antaño, de aquellos años 1959, Don Ramón Rosa Camacho, como EL ULTIMO MANICERO DE ANTAÑO.....que épocas no ?

   Las fotos y el relato completo (solo se hicieron algunas correcciones gramaticales y de redacción) pertenecen a Historias de Orán y fueron publicadas gracias a su gentil autorización.


Etiquetas: ,

0 comentarios to "Historia de Orán: El último manicero de antaño"

Tu Opinión Vale

Muchas gracias por tus comentarios. Si tu mensaje lo amerita nos pondremos en contacto contigo, por lo que te rogamos nos dejes alguna forma para hacerlo.
Muchas Gracias

La Dirección